Introducción
Reconocimientos
La publicación de esta guía es el resultado de varios años de trabajo y dedicación excepcional de un
extenso equipo de especialistas, editores, investigadores y revisores. Estoy seguro de que hemos
logrado cumplir nuestro objetivo de brindarles a los profesionales en la materia el marco normativo y las
herramientas prácticas que necesitan para diseñar, justificar y aplicar programas eficaces de justicia
electoral. En el capítulo 1, les presentamos 7 normas basadas en obligaciones internacionales en
materia de derecho público, la cuales le brindan a los profesionales en la materia y demás partícipes de
los procesos electorales el marco normativo o directrices necesarias para diseñar sistemas
transparentes, coherentes y eficaces de resolución de conflictos electorales. Muchas personas
contribuyeron a la elaboración de este primer capítulo, quienes enviaron una gran cantidad de
investigaciones e información y desarrollaron el debate sobre la definición de normas y estándares, así
como los argumentos subyacentes a cada uno de ellos. En este equipo se encuentran Typhaine Roblot,
Jeremy Hunt, Jennifer Mishory, Erica Shein y Bob Dahl.
El capítulo 2 ofrece los elementos legales necesarios para los profesionales que elaboran o analizan
marcos legales para la resolución de conflictos electorales. Quiero agradecer a Bob Dahl por capturar, en
el papel, su habilidad única para analizar los problemas a �� nivel macro, que deben ser considerados
cuando se revisa el marco legal, así como su respeto por las implicaciones prácticas de las reformas que
pueden ser propuestas en circunstancias particulares. También quiero agradecer a Mike Clegg por sus
sabios consejos, sus valiosas contribuciones y su análisis meticuloso de este capítulo, los cuales nos
ayudaron a contextualizar y enriquecer la discusión.
El capítulo 3 trata de proporcionar las herramientas adecuadas para el diseño y aplicación de programas
eficaces de capacitación en la resolución de conflictos. Debo agradecer a Steven Gray por proporcionar
este marco legal, el cual está respaldado por una sólida metodología. Además, quiero agradecer a Linda
Edgeworth por revisar este capítulo y añadirle varios elementos que ayudarán a diseñar programas de
capacitación enfocados en las particularidades de los sistemas de resolución de conflictos.
Debido a la importancia y naturaleza única de los árbitros capacitadores en el proceso de impugnación
en materia electoral, en el capítulo 4 se utilizan estudios de casos concretos y análisis comparativo para
ofrecer a los profesionales la información que necesitan para diseñar y aplicar programas de
capacitación en arbitraje. Me gustaría agradecer específicamente a nuestros escritores del Tribunal
Electoral del Poder Judicial de la Federación de México (TEPJF) por compartir su amplia y exclusiva
experiencia internacional en el tema. También quiero agradecer a Luie Guia y Vincent Yambao por
documentar el proceso electoral de Filipinas. Ambos ejemplos proporcionan casos concretos para que
los profesionales en la materia puedan contrastar con sus propias experiencias.
El capítulo 5 está dedicado a la educación cívica y electoral, un tema pasado por alto durante mucho
tiempo por donadores, profesionales, tribunales y órganos de gestión electoral, que sin embargo es tan
importante como cualquier otro tema típicamente discutido en relación con los sistemas de resolución
de conflictos. Quiero agradecer a los autores de este capítulo, Catherine Barnes y Grant Kippen por
vii