Introducción
A pesar de la importancia universal que tiene la estructura legal para el manejo de las quejas electorales,
la creación de estos sistemas varía de país a país. Algunos países, como Etiopía, responden rápidamente
con intentos ad hoc por mantener la integridad electoral después del surgimiento de un conflicto
inesperado. Las elecciones realizadas en Etiopía en 2005 estuvieron atrapadas en un atolladero de
supuestas irregularidades. La autoridad electoral respondió creando comités para revisar las quejas e
investigar las acusaciones potencialmente meritorias. El desastre que se suscitó en las elecciones
efectuadas en 1994 en República Dominicana provocó que rápidamente se instrumentara un sistema de
resolución de conflictos electorales que propició una elección más estable en 1996.5 Otras democracias,
como Uruguay y Brasil, han optado por soluciones a largo plazo, reconociendo los problemas de
corrupción que han tenido a lo largo de su historia y utilizando las principales coyunturas
constitucionales o legislativas para codificar mecanismos de resolución de conflictos a largo plazo.6
La presente guía explora 7 normas aplicables a la resolución de conflictos electorales que ayudan a
fortalecer el manejo imparcial de las quejas, lo cual, a su vez, preserva el derecho a la participación
política y a la representación democrática. Después de establecer estas normas, la guía pasa del marco
teórico al práctico, permitiendo que los expertos en resolución de conflictos electorales a nivel
internacional discutan la forma en que se aplicarán dichas normas. Esperamos que la exploración de
estos principios y prácticas sirva como fuente de inspiración para los legisladores y gestores electorales,
a tal grado que diseñen nuevas iniciativas para fortalecer este pilar esencial del sistema electoral a partir
de sus propios procedimientos de resolución de conflictos electorales.
Un poco de terminología
A lo largo de este libro, los autores utilizan ciertas frases para describir las instituciones y
procedimientos empleados por los países democráticos para resolver conflictos electorales, quejas,
objeciones y violaciones a las leyes electorales. La expresión resolución de conflictos electorales ha sido
aceptada internacionalmente para describir el asunto que nos ocupa. Sin embargo, la palabra conflicto
sugiere la existencia de desacuerdos y quejas. Una porción de estas quejas puede ser resuelta por un
árbitro o mediador. Los conflictos electorales se pueden interpretar como impugnaciones a los
resultados electorales, es decir, cuando se pone en duda el resultado oficial de las elecciones. Aquí es
donde surgen los retos importantes para cualquier sistema de resolución de conflictos electorales. Con
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Instituto Democrático Nacional para los Asuntos Internacionales (NDI) y el Centro Carter, The 1996 Presidential Election in the
Dominican Republic, 45-‐46 (1998), disponible en http://aceproject.org/regions-‐en/countries-‐and-‐
territories/DO/reports/Finalpercent20Reportpercent20Dominicanpercent20Republicpercent201996.pdf/view.
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En Uruguay, por ejemplo, en 1924 se redactó la ley electoral que creó un ��rgano electoral autónomo, esta ley fue incluida en
la Constitución en 1932, lo que convierte al sistema electoral uruguayo en el más viejo de América Latina. Sara Staino, La Corte
Electoral de Uruguay ʹ ¿El Cuarto Poder? 1-‐2 (2006), disponible en http://aceproject.org/ero-‐
en/regions/americas/UY/Uruguay_percent20Thepercent20Electoralpercent20Courtpercent20-‐percent20Apercent20
Fourthpercent20Branchpercent20ofpercent20Government.pdf. En Brasil, el Tribunal Electoral Superior, máximo órgano de la
justicia electoral, se creó el 24 de febrero de 1932; sin embargo, en 1937, Getúlio Vargas instauró el Estado Novo, cuya
Constitución extinguió a la justicia electoral. El 28 de mayo de 1945, el Decreto de Ley 7586/1945 restableció el Tribunal
Electoral Superior. Consulte Historia del Tribunal Electoral Superior, Tribunal Electoral Superior, en
http://www.tse.gov.br/internet/ingles/institucional/o_tse.html (e aquí en adelante se le llamará Tribunal Electoral Superior de
Brasil).
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