Introducción
rendición de cuentas de los funcionarios electorales por medio de sistemas que promuevan la
transparencia. La experiencia me ha enseñado que la boleta electoral impresa es un componente
esencial para deslindar responsabilidades en las elecciones. La boleta electoral impresa permite verificar
la voluntad del votante. Cuando se puede verificar la voluntad del elector, en caso de que se repita el
recuento de votos o se revisen los procedimientos electorales, la rendición de cuentas de los
funcionarios electorales se incrementa, al mismo tiempo que se reduce la posibilidad de fraude.
Sin embargo, a pesar de todas las leyes, normas, reglamentos y procedimientos que se establezcan para
promover elecciones periódicas, libres y justas, no existe la elección perfecta. Algo saldrá mal. Sucederá
algo inesperado. Algunas máquinas de votación se descompondrán, habrá un apagón, los funcionarios
electorales cometerán errores y, después de la elección, surgirán las impugnaciones. No obstante, el
hecho de que las elecciones no sean perfectas no significa que no puedan ser justas. Se puede lograr la
transparencia y rendición de cuentas cuando se prepara la elección de manera adecuada, se educa a la
gente y se establecen normas claras antes de la jornada electoral. Si se establece una cultura donde se
autorice a la gente buena a hacer lo correcto, entonces la mayoría de los problemas electorales pueden
resolverse de manera que cada elector tenga la confianza de haber tenido la oportunidad de opinar
través de su voto y de que ese voto fue contado adecuadamente.
Cerraré con una última opinión acerca de las elecciones en un sistema de democracia participativa. En
dicho sistema, el ciudadano no sólo debe poder hablar (a través de su voto), sino que también debe ser
escuchado (su voto se debe contar adecuadamente). En una democracia, el derecho a que el voto sea
contado de manera válida es tan importante como el acto de votar. Es muy fácil negar, degradar o diluir
el derecho al voto contando los votos de manera inadecuada. El dramaturgo Tom Stoppard una vez
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En esencia, precisamente este libro -‐Directrices para la Comprensión y Resolución de Conflictos
Electorales-‐ trata de garantizar que el votante pueda hablar y sea escuchado. Estas directrices están
diseñadas para proporcionar métodos de educación, procedimientos y las habilidades necesarias para
permitirle a la gente buena hacer lo correcto, con el objetivo de garantizarle a los ciudadanos que no
sólo podrán ser capaces de hablar a través de su voto, sino que también serán escuchados, ya que su
voto se contará de manera adecuada para que refleje su voluntad. Con esta garantía, la sociedad
democrática no sólo sobrevivirá, sino que podrá prosperar.
Paul H. Anderson
Juez Asociado, Suprema Corte de Minnesota
Cuando se pone en duda la imparcialidad de una elección, se necesita un proceso eficaz de resolución de
conflictos en el que los hechos se examinen a fondo y se pueda determinar si se siguieron los
procedimientos electorales adecuados, como lo indican las leyes y reglamentos. Si es así, entonces los
resultados electorales reflejan la voluntad del pueblo. Si no es así, entonces se utilizan los recursos
adecuados para garantizar que se respetará la voluntad del pueblo. La Fundación Internacional para
Sistemas Electorales (IFES) ha proporcionado soporte técnico y logístico para la realización de elecciones
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