siguientes electores el 18 de septiembre de 2016: Esmérida Rivera Rivas, Juana Rodríguez
Alvarado, José de Jesús Avilés, Pablo Rojas Rivera, Margarita Avilés López, José Hernández
Rojas y Orlando Velázquez Domínguez. Además, de las 35 certificaciones estipuladas que
fueron expedidas por la doctora Faget para el precinto 066 de Orocovis, surge que varias de
ellas adolecen de defectos de forma, pues no tienen la firma del elector, ni marca, pero sí
tienen la firma de un testigo. Sin embargo, en el espacio para indicar “Razón para no firmar el
solicitante”, se indicó que “no puede escribir”, “edad” (vejez) casi no ve o “encamado” (daño
cerebral).[20] En otras, la firma del testigo era ininteligible.[21]
Por otro lado, de las certificaciones expedidas por el Dr. Francisco Fontánez Rivera
para el precinto 069 de Aibonito, surge que dos de ellas contienen defectos.[22]
Finalmente, la Comisionada señaló que, en cuanto a los Precintos 057 de Jayuya,
089 de Las Piedras, 015 de Dorado y 090 de Las Piedras, se admitió evidencia por parte del
Comisionado Especial del PNP a los fines de identificar a los electores afectados, pero no se
presentó prueba adicional.[23]
En cumplimiento con nuestra orden, la Comisionada Especial también incluyó
varias conclusiones de derecho.[24] En síntesis, luego de realizar un análisis puntual, concluyó
que el médico de cabecera o de tratamiento que debe certificar la solicitud de voto adelantado
encamado al amparo del Art. 9.039(m) de la Ley Electoral, supra, es aquel que le provee
atención médica al elector con algún tipo de habitualidad. Expresó que “[n]o es posible
concluir, y el testimonio de los médicos no lo probó, que un médico pueda ser considerado de
cabecera por el simple hecho de intervenir con un paciente en una única ocasión para un único
fin”.[25]
Al amparo de lo anterior, y evaluada la prueba desfilada, determinó que los doctores
Heredia, Colón y Faget no eran médicos de cabecera o tratamiento de los electores cuyas
solicitudes certificaron. Además, no le mereció credibilidad el testimonio de los médicos en
cuanto “a la cantidad de electores que visitaron en dos horas para poder entrar al hogar,