algún historial previo con el elector, ya fuera porque es su médico habitual o es el médico que
atiende al elector específicamente en cuanto a la condición o enfermedad que le causa su
inmovilidad. Esta conclusión es reforzada por la aplicación de la discutida norma
hermenéutica (expressio unius est exclusio alterius) al referido artículo y el análisis
comparativo de otras leyes que a su vez meramente requieren certificaciones médicas sin
especificar que se trata de un médico de cabecera o tratamiento.
Bajo el entendido de que “[a]l interpretar y aplicar un estatuto hay que hacerlo
teniendo presente el propósito social que lo inspiró”, Vázquez v. A.R.Pe., 128 DPR 513, 523
(1991), es propicio añadir que el historial de las disposiciones legales aplicables al voto de
personas encamadas confirma nuestra conclusión. Al hacer este análisis, solemos recurrir a “la
exposición de motivos [de la ley en cuestión], la política pública del tiempo, los informes de
las comisiones legislativas y el diario de sesiones, entre otros”. Pepsi-Cola v. Mun. Cidra, 186
DPR 713, 737-38 (2012).
La génesis de la controversia actual se extiende al proceso electoral de 2004, donde por
primera vez la CEE estableció un procedimiento especial para el voto de electores con
impedimentos de movilidad o encamados. Originalmente, el procedimiento para que estos
electores votaran se incorporó mediante resoluciones de la CEE, hasta que en el 2012 se
adoptó una enmienda al Código Electoral para el Siglo XXI que dispuso el Voto de Fácil
Acceso a Domicilio como un tipo de voto ausente. Art. 9.039, Ley Núm. 135-2012; véase
también Resolución CEE-RS-12-103; Resolución CEE-RS-04-67. El proceso para votar de
esta manera, al ser equiparado a un voto ausente, se reducía a cumplimentar un formulario
enviado por correo que sería verificado y aprobado por la Comisión Local. En ese sentido, no
existía una cualificación o certificación médica del elector que solicitaba el voto adelantado
por problemas de movilidad.
Este procedimiento suscitó serias controversias en las Elecciones de 2012, al punto de
que varios sectores políticos hicieron alegaciones de que múltiples votos de personas