permite definir cuáles personas con discapacidad avizoran conscientemente
los efectos de sus actos y cuáles no. A saber:
“GDS1: Las personas en situación de discapacidad mayores de
edad ubicadas científicamente en este escalafón no tienen
alteración cognitiva, correspondiéndose, en palabras del médico,
en personas normales, donde no existen quejas subjetivas ni
trastornos evidentes de la memoria en la entrevista clínica.
GDS2: Las personas en situación de discapacidad mayores de
edad ubicadas científicamente en este escalafón tienen un declive
cognitivo muy leve, donde se corresponde con el deterioro
cognitivo subjetivo, como olvido de dónde se dejan objetos
familiares, nombres previamente bien conocidos, no hay
trastornos en eventos sociales y hay pleno conocimiento y valor
de la sintomatología.
GDS3: Las personas en situación de discapacidad mayores de
edad ubicadas científicamente en este escalafón tienen un
deterioro cognitivo leve, como pérdida en un lugar no familiar,
rendimiento laboral pobre, defectos en la evocación de palabras,
etc.
GDS4: Las personas en situación de discapacidades mayores de
edad ubicadas científicamente en este escalafón tienen un
deterioro cognitivo moderado o demencia en estadio leve, como
defectos claramente definidos en entrevista, conocimiento
disminuido en acontecimientos actuales, déficit del recuerdo de
historia personal.
Según el concepto aportado por el especialista, los anteriores
tienen la capacidad de prever las consecuencias jurídicas y
económicas de sus actos, excepto el GDS4, el cual se debe
analizar detalladamente cada situación particular para
determinar si su capacidad intelectual es la adecuada para
gobernar su voluntad y dimensionar las consecuencias de sus
actos.
No corren con igual suerte las personas en situación de
discapacidad mayores de edad que se encuentran en los
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