visiones, pero entendemos fundamental. Hablamos de los senadores
de la mayoría y de los senadores de la minoría. Cuando nos
referimos a los reemplazos por las causales que todos conocemos
y que están establecidas en la ley, decimos que si un senador o
una senadora de la mayoría deja su banca, va a ser reemplazado o
reemplazada por el suplente del mismo sexo. Ahí estamos buscando
esta idea de responder a la necesidad de la continuidad de la
representación. Pero en el caso del senador por la minoría, es
decir, del que ha llegado sólo aquí, a este cuerpo, si tuviera
que dejar su banca por cualquier causal, nosotros establecemos
una mirada diferente: que lo siga quien lo sucede como titular.
¿Por qué decimos esto? Nosotros entendemos que son situaciones
absolutamente distintas la de los senadores de la mayoría y la
de los de la minoría. Por lo tanto, está justificado su
tratamiento diferente. También es importante decir que, quien
asumió la responsabilidad de compartir una fórmula como titular,
puso su esfuerzo, su nombre y seguramente hasta cuestiones
económicas. Entonces, me parece que tiene prioridad antes que
los suplentes. Aparte, no podemos negar que usualmente -la
realidad lo demuestra acá mismo- la mayoría de las listas están
encabezadas por varones y que cuando alguno se va de este lugar
hacia otro, en general es por muerte o porque va a jugar una
candidatura superior. Y habitualmente la segunda es mujer. De
hecho, de la minoría, si mal no recuerdo, de la última elección
creo que hay sólo 4 senadoras. Este es un tema madurado y sé que
todos los senadores y todas las senadoras lo han estudiado"
(confr. intervención de la senadora Riofrío como informante del
proyecto en CÁMARA DE SENADORES DE LA NACIÓN Período 134°
-18-
16a